Para qué sirve un donativo
Ofrecemos aquí una lista donde se puede ver claramente cómo se utilizan los donativos en Dechen Chöling. En general necesitamos apoyo económico para mantener los edificios, la finca y el coste operativo, como es el sueldo del equipo y la inversión en desarrollo y restauración.
Resulta muy útil tener la libertad de utilizar los donativos como más nos convenga. Sin embargo también aceptamos, agradecidos, los donativos con un objetivo determinado porque también nos indica lo que resulta importante para los donantes. Muchas gracias por pensar en realizar un donativo.
Por 5 euros podemos hacer un pastel para 25 personas.
Por 30 euros podemos comprar un gong pequeño.
Por 50 euros podemos comprar un cojín de meditación.
Por 100 euros podemos ampliar 5m² la huerta orgánica.
Por 200 euros podemos plantar cuatro árboles nuevos y mantenerlos.
Por 500 euros podemos aislar y cambiar 2,5 m² del tejado viejo.
Por 750 euros podemos construir tres bancos cómodos para relajarse al aire libre y disfrutar la naturaleza.
Por 1.000 euros podemos contratar a una niñera durante dos meses (comidas, alojamiento y estipendio).
Por 6.000 euros podemos comprar e instalar tres ventanas de doble acristalamiento y sostenibles para la mansión principal.
Por 20.000 euros podemos pagar el sueldo a un empleado nuevo que ayude al pequeño equipo que mantenemos todo el año.
Nota: Ofrecemos estos ejemplos grosso modo puesto que los precios no reflejan necesariamente los precios más bajos que estén disponibles en el mercado en un momento determinado pero sirven para hacerse una idea de lo que necesitamos y el coste que calculamos. Por supuesto siempre buscamos atentamente distintas posibilidades y precios antes de invertir.
La esencia de la generosidad es soltar. El dolor siempre es una señal de que nos agarramos a algo, a nosotros mismos normalmente. Cuando nos sentimos degraciados, cuando nos sentimos fuera de lugar, nos volvemos tacaños, nos sujetamos firmemente. La generosidad es una ctividad que nos deja completamente sueltos. Al ofrecer lo que se puede (un dólar, una flor, una palabra de ánimo), nos entrenamos en soltar.
-- Pema Chödrön