Inicio / Dharma / Maltrato en las comunidades budistas: declaración de la UBE

En la asamblea general anual, mantenida a finales de septiembre en el Reino Unido, los miembros de la Unión budista europea de la que forma parte Shambhala expresaron su postura sobre el abuso de poder, incluído el mal comportamiento sexual, que aparece en contextos espirituales igual que en los demás contextos de la sociedad. La declaración completa de la UBE se ofrece a continuación.

 


Declaración sobre maltrato en las comunidades budistas
Asamblea general anual, 30 de septiembre de 2018

En el contexto espiritual, como en cualquier otro, podrían producirse distintos tipos de comportamiento indebido, incluido el maltrato sexual. Esto ha ocurrido a lo largo de la historia, en muchos países y en muchas religiones y tradiciones espirituales. Tristemente hoy sigue siendo el caso.

Las comunidades budistas no son una excepción. Hace poco tiempo que varios casos nuevos de maltrato en las comunidades budistas ha salido a la luz, todos relacionados con el abuso de poder, incluido el maltrato sexual.

Reconocemos con gran pesar el sufrimiento de las víctimas de daños infligido por profesores y dirigentes budistas.

Está claro que en muchos casos se ha producido incumplimiento de la integridad y, en algunos casos, incluso delitos penales. Una sensación fuerte de jerarquía, de comunidad cerrada, de sistema de creencias compartidas y compromiso sentido podrían contribuir a un entorno espiritual sano, pero también podría conllevar relaciones insanas y daños serios a adultos y menores.

El profesor está en una posición de poder y responsabilidad más grandes que el estudiante en la relación docente. Recomendamos que las relaciones sexuales entre profesores y estudiantes queden claramente definidas y que haya medidas aplicadas eficazmente para reducir el riesgo de abuso de poder, o bien que se prohiban por completo.

El primer principio de la ética budista es no causar daño, y esto se ha subrayado en toda la historia del budismo.

Hacemos un llamamiento a todas las organizaciones budistas para que aborden con honradez y eficacia las alegaciones de infracciones graves de los preceptos éticos y de la legislación por parte de sus profesores y dirigentes, y que escuchen a quienes han resultado afectados y a quienes no se haya escuchado, con compasión para todas las personas implicadas.

Muchas organizaciones budistas han desarollado en los últimos años recomendaciones éticas y procedimientos de reclamación, además de sistemas de apoyo a las víctimas de maltrato sexual. Hacemos un llamamiento a todas las organizaciones budistas en Europa para que sigan ese ejemplo y se aseguren de que todo el mundo puede recibir las enseñanzas del Buda en un entorno respetuoso, protegido y cuidado.